Memoria del futuro

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Hoy, 5 de julio, se cumplen 25 años del secuestro del ingeniero Julio Iglesias Zamora. ¡Toda una vida! Precisamente, con motivo de esta amarga fecha, algunos medios de comunicación, han recordado el lazo azul, un símbolo creado para pedir la libertad del

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Miembros de Gesto por la Paz haciendo lazos en el local de Bilbao

secuestrado, pero que superó ese objetivo y se convirtió en un emblema de rebeldía frente a la violencia. Quién lo creó, cuándo, cómo fue, por qué ese color… Todas esas preguntas hechas con la voluntad de no olvidar lo que fue una de las más “sonoras” aportaciones del movimiento pacifista a la revolución contra la violencia.

Está bien recordar la respuesta que ofreció una parte de la sociedad porque aún hoy en día, podríamos  aprender muchísimo de aquella lucha constante, no solo por la generosidad de sus objetivos, sino también por su forma de hacer y por los principios que la guiaron.

El Correo, 1 de julio de 2018

El Diario Vasco, 1 de julio de 2018

Pero ¿es Gesto por la Paz solo un vestigio de nuestra historia reciente?

Hoy en día, para la mayoría de la sociedad, Gesto por la Paz es pasado. Sin embargo, en Gogoan queremos reivindicar la plena actualidad de muchos de los planteamientos, principios y actitudes de esta organización pacifista que la convierten, una vez más, en punta de lanza de la recién estrenada paz, porque aunque el 1 de junio de 2013 se despidiera de la sociedad, sigue perteneciendo a nuestro presente y nuestro futuro.

Un ejemplo, el acercamiento de los presos.

El 14 de diciembre de 1994, Gesto por la Paz ofreció una rueda de prensa en la que defendió frente a toda la sociedad, el acercamiento de los presos. Como se ha mostrado en post anteriores, lo hizo cuando la mayoría social no cuestionaba ni el alejamiento ni la dispersión y la izquierda abertzale solo criticaba la dispersión porque los quería a todos agrupados como una piña. No es cuestión de poner medallas, sino de aprender escuchando las razones que ponía Gesto por la Paz encima de la mesa; unas razones cercanas al puro sentimiento de humanidad y diametralmente alejadas de intereses partidistas y maniobras políticas.

Gesto por la Paz sobre el acercamiento de presos

Hoy, todas aquellas razones siguen siendo las imprescindibles para hacer una política penitenciaria humana.

Ese mismo año, Gesto por la Paz y Denon Artean apostaron por potenciar una corriente que favoreciera procesos de reinserción de presos de manera individualizada frente a quienes defendían soluciones conjuntas para todos los presos. Han tenido que pasar décadas para que se haya impuesto el mensaje defendido por aquellas dos organizaciones.

Gesto por la Paz y Denon Artean sobre la reinserción de los presos

Sí, Gesto por la Paz fue una organización adelantada a su tiempo y a una sociedad, en ocasiones, un tanto lenta.

 

Sí, Gesto por la Paz perteneció al futuro

Si la mirada hacia las víctimas tratando de hacerlas visibles ante la sociedad, los postulados sobre los derechos de los presos, la necesidad de educar para la paz, etc. fue un trabajo para que fructificara durante más años de los que vivió la organización, Gesto por la Paz también aportó toneladas de saber en relación a la convivencia entre plurales.

Actualmente, se está tratando de desarrollar planes de convivencia en el País Vasco. Sin duda alguna, serán iniciativas con una buena intencionalidad y el tiempo dirá cuáles son sus frutos. Pero desde aquí queremos recuperar algo que escribió Ana Rosa Gómez Moral en el primer capítulo de “Un gesto que hizo sonar el silencio(2013):

portadaungesto-XxXx80-1“Gesto por la paz se anticipó al futuro que vivimos hoy, pero, en realidad, es una experiencia que sirve para todos los futuros que busquen el progreso de la convivencia humana. Y lo es tanto por lo que pudo aportar e influir en la sociedad, como por su manera de ser y funcionar. En un contexto político profundamente suspicaz, un grupo de personas, de todas las edades y condición, de todas las ideologías, hizo posible un ejercicio de auténtica proeza democrática en su búsqueda de respuestas que conjugaran todas las sensibilidades, todos los matices y todas las tonalidades, a aquello que nos estaba aconteciendo. Una proeza que no solo era fruto de la participación de todas las personas que representaban la complejidad social, sino también y sobre todo, de la actitud inmensamente esponjosa y flexible que mantuvieron siempre ante las razones de los demás”.

No se trata de agradecer nada a quienes hicieron lo que hicieron porque pensaron que es lo que debían hacer. Se trata de prestar mucha más atención a todo un discurso de futuro que, hoy en día, debería estar guiando las directrices de la construcción de la paz en Euskal Herria.

 

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9 años sin Eduardo Puelles

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Ayer, como cada 19 d junio de los últimos nueve años, la familia Puelles nos invitó a pasar un rato en la calle, allá donde asesinaron a Eduardo, su hermano, su hijo, su aita, su amigo…
Aquello está lejos. Tanto, que ni es Bilbao, sino Arrigorriaga. Pero eso es lo de menos. Lo de más es que por medio de estos sencillos homenajes y testimonios de memoria, el recuerdo de Eduardo permanezca y el hecho de su asesinato lo denunciemos cada año, para que el tiempo no lo engulla y lo convierta en algo trivial, propio de viejos que rememoran historietas y batallas que nunca ganaron. No. La idea es pensar que aunque algunos de los presentes, como yo, no conociésemos a Eduardo, sí reconocemos, sin embargo, que aquello que le hicieron fue una injusticia, un asesinato y que nada, absolutamente nada, puede explicar o comprender esa sangre derramada.
Durante este rato, allá, en Santa Isabel, nos cambiamos abrazos, flores y miradas, cada vez menos tristes, porque es cierto que el tiempo amilana las lágrimas y rebusca en los ojos una sonrisa, por leve que sea. La victoria de los Puelles es revivir el nombre y la vida de Eduardo, ya que no le dejan marchar al olvido. La victoria de los congregados ayer en La Peña, fue poner a Eduardo en medio de ese lugar donde lo mataron y rescatar su mirada, gafosa, sonriente y única, como cada ser humano tiene.
Josu, su hermano, nos contó cosas, como suele hacer. Con algunas no estoy de acuerdo; es más, discrepo abiertamente. Pero no es importante eso, no, no lo es. Porque lo importante es acudir, estar, mirar, apoyar, llevar abrazos y sonrisas a Paqui, a Rubén, a Asier, a Arantxa, a Josu… Lo importante es recordar que matar a un hombre no valió para nada y solo fue eso: matar a un hombre, con lo que tiene de injusto para él y de inmenso dolor para todas las personas de su alrededor.
Seguimos en la brecha de la memoria. Digna, por supuesto.
Besarkada bat, Puelles jaun-andreak
Fabián Laespada

Los presos y presas de ETA (3)

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En el primero de la serie, ya explicamos nuestro apoyo al acercamiento de los presos y presas. En el segundo, recordamos el trabajo realizado por Gesto por la Paz y Denon Artean-Paz y Reconciliación en relación a la reinserción y expusimos a grandes rasgos los posicionamientos del Estado, de la izquierda abertzale, de la sociedad y de algunas organizaciones sociales como Elkarri o la AVT (Asociación de Víctimas del terrorismo).

En este tercer y último capítulo de la serie, queremos referirnos a un tema que nos parece clave para que un preso inicie un proceso de reinserción: el reconocimiento del daño causado. Recuperamos los criterios que apuntaron las dos organizaciones pacifistas y comprobamos que:

a) Desvinculación de la organización armada. Resulta necesaria una renuncia explícita a cualquier estrategia basada en el ejercicio de la violencia. Ya no hay ninguna organización de la que desvincularse, por lo que, 30 años más tarde, este paso ya no es necesario.

Eusko Lege Biltzarra-Parlamento vasco

b) Acatamiento de las reglas y principios básicos democráticos. Condición indispensable para una pesona que ha optado por defender un posicionamiento político a través de la violencia, lo que significa terminar con la vida de otros seres humanos.

En el último de ETA se decía: “ETA no tiene miedo alguno a ese escenario democrático“. Posteriormente, marcan la hoja de ruta que actualmente están siguiendo: “el principal reto será construir un proceso como pueblo que tenga como ejes la acumulación de fuerzas, la activación popular y los acuerdos entre diferentes, tanto para abordar las consecuencias del conflicto como para abordar su raíz política e histórica. Materializar el derecho a decidir para lograr el reconocimiento nacional será clave“.

c) Reconocimiento del daño causado. Y aquí está otro elemento clave que últimamente está siendo un tanto… banalizado.

En primer lugar, en el comunicado de ETA en abril: “Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución. Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA, en la medida que han resultado damnificados por el conflicto. Lo sentimos de veras (…) 

¿Se puede reconocer el daño causado sin asumir la responsabilidad de las acciones? Esto se deduce de la expresión “han resultado damnificados por el conflicto” como si el conflicto pusiera bombas o pegara tiros; en lugar de decir “han sido víctimas de la violencia de ETA”.

A consecuencia de errores o de decisiones erróneas, ETA ha provocado también víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria como fuera de ella. Sabemos que, obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón.” 

Sí, ETA pide perdón a la inmensa minoría de las víctimas que causó, pero se vuelven a esconder: “obligados por las necesidades de todo tipo de lucha armada” como si, después de 50 años de violencia, no fueran conscientes de que utilizar la violencia significa inevitablemente crear víctimas, las buscadas y las no buscadas; y, sobre todo, como si utilizar la violencia no hubiera sido una decisión tomada con absoluta libertad por cada uno de los miembros de ETA.

¿Puede un preso de ETA iniciar un proceso de reinserción sin reconocer la responsabilidad de sus acciones que fueron fruto de una decisión libremente tomada como fue ingresar en la organización terrorista y asesinar a personas? No vale es esconderse tras las siglas de la organización. Cada persona tiene que asumir la responsabilidad de sus acciones. 

Gesto por la Paz y Denon Artean, Paz y Reconciliación defendieron que el tercer criterio, el reconocimiento del daño causado, era “un principio ético general que indudablemente debe ser tenido en cuenta en sus aspectos de autocrítica hacia lo causado, tanto en su dimensión social como en la humana.”

Algo muy similar a esta propuesta lanzada hace 30 años, es el proceso que han experimentado presos de ETA como Carmen Guisasola, Joseba Urrusolo Sistiaga y el resto del grupo de la “vía Nanclares“. Este grupo participó en los encuentros restaurativos organizados por la Dirección de Atención a Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco dirigida por Maixabel Lasa, Txema Urkijo y Jaime Arrese y que contaron con la inestimable ayuda de Esther Pascual

Reproducimos parte de la entrevista que Antonio Duplá le hizo a Esther Pascual en la revista Galde (2015), entrevista que animamos a que sea leída:

¿Cómo alguien que ha matado, y lo ha justificado y se ha justificado a sí mismo, puede convertirse en “agente de paz”, en términos de Reyes Mate?

Pues porque hace falta mucho valor para reconocer el mal que has causado, querer asumirlo, mirar a la persona a la que has herido o arrebatado a su ser querido, mirarle a los ojos y decirle: aquí estoy, dispuesto a explicarte o aclararte lo que necesites, a escucharte y escuchar todos tus reproches,  a pedirte perdón. Alguien que hace eso, por supuesto que puede convertirse en un agente de paz, en el sentido de que puede “contagiar” a otras personas a que hagan lo mismo, de manera que se contribuya a una pacificación social. Para las víctimas es doloroso que salgan los etarras orgullosos de su pasado y de su lucha, mientras que les reconforta saber que también hay ex-terroristas que salen arrepentidos y con ganas de contribuir a la paz. Eso les convierte en agentes de paz. Y al decir arrepentido nunca me refiero a humillado. Son cosas distintas. Nelson Mandela es un gran ejemplo de todo esto.

Por desgracia, estas iniciativas tan positivas fueron bloqueadas y anuladas.

Las personas presas durante los largos años de pena que tienen por cumplir, pueden elegir entre seguir la opción de la “vía Nanclares” y optar por la reinserción o tomárselo con la calma de Bildu que, unos días más tarde del acto de Cambó, rechazó firmar una declaración institucional en el Parlamento vasco porque “hoy por hoy es imposible alcanzar un acuerdo unánime en esta materia”.

Este era soméramente el contenido de la declaración:

  • Alivio compartido con la sociedad ante la desaparición de ETA
  • Compromiso inequívoco por alcanzar la verdad, justicia y reparación que reclaman las víctimas del terrorismo
  • Petición a los presos de la banda que asuman la injusticia de sus actos para acogerse a beneficios penitenciarios.
  • Apuesta por construir una memoria compartida basada en el rechazo público a cualquier tipo de violencia, su legitimación y justificación.

El camino se conoce. Es cosa de tiempo y, desde luego, la izquierda abertzale parece no tener ninguna prisa.


Estas mismas reflexiones se podían dirigir a miembros de otros grupos terroristas que actuaron en Euskal Herria, sin embargo, es muy posible que no permanezca ninguno en la cárcel, bien porque fueron juzgados hace ya muchos años y ya han cumplido las condenas o bien porque nunca fueron juzgados.

En este sentido, queremos hacer referencia a un informe de la Dirección de Atención a Víctimas del terrorismo del Gobierno Vasco encabezada por Maixabel Lasa: “se contabilizaron 74 actos terroristas de los grupos parapoliciales y de extrema derecha en el País Vasco en esa época, con un balance de 66 muertos. Los asesinatos del otro terrorismo fueron reivindicados por los GAL (24), Batallón Vasco Español (18), la Triple A (8), Grupos Antiterroristas Españoles (6) y otros. Sólo en 17 casos se llegó a una sentencia firme. El resto jamás se aclaró.” (El País, 21 de marzo de 2010) Esto es, solo se esclarecieron el 23% de los casos.


 

Movilizaciones por la paz en el País Vasco: el caso de la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria

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El 1 de junio, se cumplirá el quinto aniversario de la despedida de Gesto por la Paz de la sociedad. Dijo adiós para siempre.

Sin pretenderlo, esta efeméride ha coincidido con la defensa de la tesis “Movilizaciones por la paz en el País Vasco: el caso de la Coordinadora Gesto por la Paz” que la historiadora Irene Moreno realizó ayer en la Sala de Grados de la Facultad de Historia de la UPV-EHU de Vitoria-Gasteiz ante un tribunal presidido por Luis Castells Arteche. Esto es un pequeño resumen de lo que fue.

Demostrando un gran conocimiento de la materia sobre la que hablaba, Irene Moreno comenzó la exposición explicando la metodologia utilizada para pasar a destacar la importancia del relato; y, en este caso, el relato sobre el papel de la sociedad vasca ante el terrorismo, centrandolo en la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria.

Irene Moreno Bibiloni

En los previos al nacimiento de Gesto por la Paz, describió la nula reacción de la sociedad vasca, más allá de manifestaciones puntuales convocadas por partidos ante determinados asesinatos o secuestros; una nula reacción ‘explicada’ por la imagen heroíca y simbólica de ETA y por la cualidad de las víctimas, mayoritariamente miembros de las fuerzas de seguridad que durante el franquismo no eran cuerpos especialmente ‘populares’.

El nacimiento de Gesto por la Paz -la Coordinadora Gesto por la Paz y la Asociación por la Paz de Euskal Herria- introdujo un cambio importante y, según la historiadora, su mayor éxito fue la sistematización y ritualización de la respuesta a la violencia.

Gesto de la Plaza Circular de Bilbao

Además, utilizó una herramienta fundamental para lograr las adhesiones de personas de todas las ideologías: el silencio.

Gesto de la Plaza de Gipuzkoa de Donostia

Durante la década de los 90, la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria fue adquiriendo un protagonismo en la sociedad y en los medios de comunicación y, quizás, su momento culmen fue con el lazo azul en los años de movilización contra los secuestros, primero de Julio Iglesias Zamora y, posteriormente, los de José María Aldaya, José Antonio Ortega Lara y Cosme Delclaux.

Irene Moreno, distinguió entre uno y los otros, porque mientras que en 1993 la izquierda abertzale se vio sorprendida y no articuló ninguna respuesta, en 1995, puso en práctica la ponencia Oldartzen que se basaba en recuperar la calle y convocó las contra-concentraciones que tanta tensión generaron.

En la defensa proyectó este impresionante vídeo:

Irene Moreno afirmó que Gesto por la Paz nunca había sido una organización mayoritaria en su militancia, pero consiguió mucha influencia simbólica y mediática.

A finales de los 90, el inicio del declive de ETA y la destrucción del Pacto de Ajuria Enea y la creación del Pacto de Lizarra, con el surgimiento de organizaciones como Basta Ya o Foro Ermua, propició un nuevo escenario en el que una organización plural como Gesto por la Paz encontraría dificultades añadidas para desenvolverse como lo había hecho hasta entonces.

Irene Moreno afirmó que Gesto por la Paz inyectó el estimulo necesario a la sociedad vasca y navarra y lo mantuvo durante muchas décadas. Ese fue otro de sus éxitos: mantenerse en el tiempo. Por otra parte, creó nuevas formas de protestas y conceptos innovadores como la violencia de persecución.

El tribunal de la tesis le concedió un sobresaliente por el trabajo, lo cual le abre la posibilidad de obtener un cum laude por este buen trabajo que ayer presentó.

¡Enhorabuena, Irene!

Los presos y presas de ETA (2)

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Uxue Barkos e Iñigo Urkullu

Y retomando parte de lo que se escribió y se dijo en torno a la declaración de disolución de ETA, recordamos que el Lehendakari Iñigo Urkullu y la presidenta de Navarra Uxue Barkos pidieron al Gobierno español el acercamiento de los presos y emplazaron a estos a “desarrollar las vías legales penitenciarias sobre la base de los principios de individualización, reconocimiento de daño causado y reinserción”.

¡Refresquemos la memoria!

La reinserción: el Estado y ETA

La reinserción de pres@s siempre ha sido una cuestión muy delicada por no decir directamente polémica. Por una parte, estaba la Administración, el Estado, que a pesar de tener recogido en la Constitución ese derecho y de haberlo incorporado a la Ley Orgánica General Penitenciaria que en su preámbulo dice: ‘La finalidad fundamental que doctrina y legislación atribuyen en la actualidad a las penas y medidas de privación de libertad es la prevención especial, entendida como reeducación y reinserción social de los condenados’, salvo en momentos muy determinados, siempre ha sido reticente a propiciar el uso de este derecho.

Por otra parte, estaba ETA y la izquierda abertzale que siempre se posicionaron absolutamente en contra de que ‘sus presos’ optaran por iniciar un proceso de reinserción. Para la izquierda abertzale, la reinserción era sinónimo de traición a la causa; de ahí, que se trabajara cuanto fuera necesario para mantener la férrea unidad a la que estaba sometido el ‘colectivo de presos vascos’. Esta unidad era muy importante, mucho más que su ubicación geográfica; de hecho, mientras los presos de ETA estuvieron concentrados en la cárcel de Herrera de la Mancha y desde la izquierda abertzale se organizaban autobuses y autobuses de futuros votantes y fieles seguidores hasta… la cárcel o hasta la muerte, no había demasiadas quejas respecto a la lejanía de aquel centro penitenciario. Fue la dispersión de los presos a lo que se temía más. Y se la temía porque podía significar una activación de procesos de reinserción y, sí, la reinserción era la mayor enemiga para la izquierda abertzale dentro y fuera de las cárceles porque podría suponer el debilitamiento de la causa.

Yoyes

La prueba más cruel con la que demostraron su temor a la reinserción fue el asesinato de Dolores González Katarain, Yoyes, el 10 de septiembre de 1986: “Asesinada en Ordizia la ex dirigente ‘etarra’ ‘Yoyes’ un año después de acogerse a la reinserción” (El País). Aquella ejecución ante su hijo de tres años, significó mucho más que lo que ETA pretendía y, en nada tiempo, se organizaron manifestaciones públicas contra el terror con el que ETA pretendía someter a toda la sociedad. Como dijo un periodista de La Vanguardia:

“ETA mató con una pistola a su antigua dirigente, pero erró el tiro: Yoyes, más que en un ejemplo de ETA, se convirtió en un mito contra ETA, al difundirse su pensamiento contra el “militarismo de corte fascista” en el que había caído la banda y arremeter contra los “payasos” de su entorno político que solo aplaudían atentados y más muertes. Así, Yoyes pasó a convertirse en la voz de la conciencia de una sociedad vasca que comenzó a abrir los ojos a lo que verdaderamente era ETA (“la hidra sangrienta que nos atenaza”, escribió) y todo empezó a cambiar en Euskadi.

Concierto “Contra el miedo”, noviembre de 1989

Aquella ejecución, no sólo creó en Yoyes un mito contra ETA; sino que también creó un mito contra el miedo personalizado en Imanol Larzabal quien, desde entonces hasta su muerte lejos de Euskal Herria, sufrió una persecución implacable.

30 años después de asesinar a Yoyes [¡Cuántos años perdidos y cuántas vidas arrebatadas en ese tiempo!] la situación ha cambiado de manera radical y en abril de 2016 leímos esto: “El etarra que mató a ‘Yoyes’ por reinsertarse pide ahora a los presos que sigan el ejemplo de su víctima” (El Correo). Por arte de birlibirloque, la reinserción dejara de ser maldita, para convertirse en el único camino a seguir para todo el colectivo de presos de ETA.

La reinserción y la sociedad

En 1992, Isidro Etxabe y Josu Urrutia también desafiaron a la banda y, a pesar de las amenazas de los abogados de la izquierda abertzale -‘Abogados de HB dicen a Etxabe que “ni por el forro de los cojones” le tolerarán romper ETA‘ (El País), optaron por la reinserción. Con el precedente de Yoyes, el paso que estaban dando estas dos personas se convirtió en un foco de especial interés para la sociedad vasca en general.

Es verdad que aparecieron pintadas amenazantes hacia Etxabe y Urrutia, pero también se vieron pintadas como estas:

La reinserción era un derecho de la persona presa y, a la vez, uno de los objetivos del sistema penitenciario, pero estaba absolutamente anulada por los intereses de unos y de otros. ¿Qué pensaba o hacía la sociedad al respecto?

En esta época, las organizaciones pacifistas Gesto por la Paz y Denon Artean-Paz y Reconciliación ya reflexionaban sobre la reinserción de los presos y el 28 de marzo de 1994 en una rueda de prensa ofrecieron su análisis sobre la REINSERCIÓN.

Este documento tiene que ser leído teniendo en cuenta que fue escrito hace 24 años y precisamente la avanzada edad del mismo es lo que le otorga más valor aún porque sus reflexiones fueron sabias y valientes y, hoy día, siguen teniendo la misma vigencia que cuando las hicieron públicas.

En el documento se apuntaban tres criterios para iniciar el proceso de reinserción:

a) Desvinculación de la organización armada. Resulta necesaria una renuncia explícita a cualquier estrategia basada en el ejercicio de la violencia.
b) Acatamiento de las reglas y principios básicos democráticos.
c) Reconocimiento del daño causado. Se trata de un principio ético general que indudablemente debe ser tenido en cuenta en sus aspectos de autocrítica hacia lo causado, tanto en su dimensión social como en la humana.

¿Hoy en día la mayoria de los presos de ETA cumplirían estas condiciones? Lo dejamos para más adelante, pero antes de terminar, vamos a ver qué pensaba la sociedad mientras estas dos organizaciones pacifistas lanzaban estas ‘condiciones’ sobre la reinserción.

  • En 1992, el Diario Vasco recogió un estudio realizado en Gipuzkoa sobre la opinión de la sociedad en relación a las medidas de reinserción:
    • el 33% de los entrevistados era partidario de que se cumplieran las condenas
    • el 33% era partidario de que se intentara aplicar medidas de reinserción a todos los presos
    • el 24’9% era partidario de que las medidas de reinserción solo se aplicaran a aquellas personas presas que no tenían delitos de sangre.

Aquí se puede leer el reportaje “Apoyo matizado a la reinserción y respaldo significativo al cumplimiento de las condenas“.

  • La izquierda abertzale siguió y sigue empecinada en que la alternativa al cumplimiento íntegro de las penas no tiene que ser una solución individual, sino colectiva.
  • La AVT
  • Y Elkarri ya que elkarri argumentaba que “la salida de los presos será más bien una consecuencia del acuerdo logrado” [leer noticia entera]

Continuará.

Los presos y presas de ETA (1)

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Cuando se montó todo este teatro del “fin de ETA”, hubo un periodista, al parecer experto en todo este asunto (violencia, víctimas, diálogo, presos… de todo), que sugirió que este anuncio del final era necesario para posibilitar una vía de salida (se supone que no literal) a los presos de ETA. Y es que realmente, la situación de los miembros de ETA que han entrado hace poco a la cárcel con unas condenas de ‘agarrate’ es dura de digerir. ETA ha desaparecido incluso y ellos tienen por delante más de 20 años para pagar su “metedura de pata”. Y no sólo están en el desamparo de la organización, es que dentro de poco, estarán también en el olvido de la mayoría de quienes hasta hace no mucho les jaleaban en multitudinarias manifestaciones y les animaban a liberar la patria.

En la llamada declaración de Arnaga ya apuntaban que “Aún están por resolver asuntos importantes, como el de los presos y las personas que se encuentran huídas, y hacen falta esfuerzos duraderos para llegar a una total normalización de la vida cotidiana y política en la región.” Y tan sonora declaración enseguida tuvo eco en las calles de la región:

¡Pura normalización!

Y por si a alguien le había quedado alguna duda de que las cosas a partir de ahora serían diferentes, enseguida recuperan los sprys de antaño para escribir estas cosas en las paredes de un frontón utilizado fundamentalmente por niños y jóvenes:

Por suerte, no todas las personas entienden los discursos, las declaraciones, los acuerdos… justo, justo al revés. No. Hay quien los capta rápidamente y, de esta manera, el Lehendakari Iñigo Urkullu y la presidenta de Navarra Uxue Barkos, además de trabajar en el desarrollo de políticas conjuntas de memoria y convivencia, pidieron al Gobierno español que se adaptara al “nuevo” contexto y propusieron el acercamiento de los presos.

Sobre el acercamiento de presos y presas

Javi Madrazo, Iñigo Urkullu y Joseba Egibar en el acto de Gesto por la Paz por el acercamiento de presos

Resulta difícil entender que a día de hoy, aún haya presos de ETA que estén sufriendo este castigo añadido que es el de cumplir la condena a 800 km de su lugar de, llamémoslo, “residencia habitual” y que haya quien defienda este castigo añadido. Si en algún momento el alejamiento tuvo una explicación, que no justificación, hoy en día carecen de peso esas argumentaciones que trataban de contextualizar los cientos de kilómetros que obligan a hacer a sus familiares y amigos/as.

En 1994, Gesto por la Paz acuñó el término “acercamiento” de presos frente al alejamiento diseñado por instituciones penitenciarias y frente a la batalla contra la dispersión de la izquierda abertzale. Gesto lo defendió en solitario y, durante años, salió a la calle con esta reivindicación.

Aquellos argumentos de 1996 a favor del acercamiento siguen siendo válidos para hoy mismo. Y la excusa de la existencia de ETA, ya no tiene sentido; entonces, ¿a qué estamos esperando?


Una vez más, Gesto tenía razón

“Matar estaba mal”

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En estos días de mayo en los que un sector de la sociedad se ha empeñado en volver a dar voz a ETA -difunta ya desde el 20 de octubre de 2011- y otro sector ha accedido a hacerle de coro, de nuevo, han surgido notas discordantes que se resisten a aceptar lo inaceptable y a participar de esta “no fiesta” a la que nos quieren empujar.

En Gogoan, por una memoria digna queremos recoger algunas noticias y reflexiones que han aparecido estos días en la prensa y en actos públicos en los que se recuerda la labor que hizo una parte de la sociedad que, como dice Ana Rosa Gómez Moral, “fuimos pocos, pero fuimos los suficientes“.

22 de octubre de 2011

ETA lo deja forzada por la resistencia heroica del puñado de lúcidos que, cuando podía costarte desde el ostracismo a la propia vida, se atrevieron a salir a la calle a reivindicar que el rey no era un gudari, sino que estaba desnudo: que matar a un ser humano era, simple y llanamente, matar a un ser humano. Lo deja porque la denuncia solitaria, silenciosa y valiente de la inhumanidad, en aquellos años en los que las víctimas apenas merecían unas líneas en los periódicos y en los que los homenajes a etarras prestigiaban la maldad, acabó permeando a la gran mayoría de los vascos por indiferentes que fueran, por muy a salvo que se sintieran o por miedo que tuvieran” artículo de Lourdes Pérez Rebollar “Hoy te escribo a tí” publicado en Diario Vasco el 4 de mayo de 2018

Espero que este final tan rimbombante de ETA no sea un tapón para que no se produzcan avances en una materia tan básica como la convivencia tras largos años de violencia” Itziar Aspuru Soloaga en la entrevista de Deia, 5 de mayo de 2018

Se acabó. Suena el último vals mientras se cierra el telón. No los abroncaré. No tendrán aplauso tampoco. Mi veredicto es sencillo. Les brindaré lo mejor que puedo ofrecerles en este momento postrero: mi más absoluta indiferencia.” artículo “El último vals” de Txema Urkijo Azkarate publicado en El Correo, 5 de mayo de 2018

Si no hubiera sido por ellos, por esos ciudadanos responsables, por los que no se callaron, por los que denunciaron, por los que vivieron señalados y, en muchos casos, murieron ignorados, hoy probablemente no tendríamos motivo de celebración.” Dicurso de Maixabel Lasa Iturrioz para el acto organizado por la Diputación Foral de Gizpuzkoa el 5 de mayor de 2018.

Gesto por la Paz enseñó a la sociedad vasca que matar estaba mal” entrevista de Ivan Orio a seis miembros de Gesto por la Paz en El Correo, 7 de mayo de 2018.

 

No está todo lo que ha salido en prensa escrita y no hemos podido recoger todas las intervenciones en radios de personas como Fabián Laespada. Por esta razón, os invitamos a que en “comentarios” vayais ampliando reflexiones de este tipo que hayan aparecido en prensa.

Muchas gracias.

Gracias compañer@s

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Así comienza Mikel Ormazabal la noticia sobre el fin de ETA en El País: “Este 4 de mayo, marcado por el ceremonial que rodea al anuncio del fin de ETA, también está señalado por la fatalidad criminal. Un día como hoy hace 35 años, cuatro terroristas de la banda asesinaron a tiros en un garaje de Bilbao al teniente de la Policía Nacional Julio Segarra, al cabo del mismo cuerpo Pedro Barquero y a la esposa de este último, María Dolores Ledo, embarazada de tres meses.”

La imagen que se publicó aquellos días y que hoy también exponen es esta:

Quizás no sea mal día para mostrar las pruebas de la actividad de este grupo terrorista. Hoy, en su despedida, se presenta como “organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional”, pero que no se engañen: la inmensa mayoría de la sociedad vasca no les recordaremos ni como socialistas, ni como revolucionarios, ni como “liberadores” de Euskal Herria. Más bien, les recordaremos como terroristas y punto. Esa es su historia: su principio y su final.

Nanclares de la Oca

Nada más que añadir a todo este teatro que se ha montado en torno a su despedida. Que la tenían que hacer porque es la única manera de que la situación de sus presos pueda tener alguna opción de avanzar hacia una posible futura excarcelación que no sea la de cumplir íntegramente sus condenas, como ha dicho algún periodista? Pues… bien, que se despidan de quien quieran. De la inmensa mayoría de la sociedad, lo hicieron el 20 de octubre de 2011. Todo esto de ahora, no es más que una representación teatral en la que muchos no queremos estar ni de espectadores.

Sin embargo, no todas las personas somos iguales y a algunas les gusta estar en el candelero por encima de todo. Nos referimos a los directores teatrales que ya tuvieron su protagonismo hace siete años, pero que parece que necesitaran volver a la palestra. Y también a quienes han tenido la “brillante” idea de utilizar el lazo azul para… ¿qué? El Mundo dice: “Partidos como el PP y el PSE y las principales asociaciones de victimas impulsan la recuperación del primer símbolo de la oposición social frente a los terroristas. El ‘lazo azul‘ fue creado en 1993 por Gesto por La Paz durante el secuestro de Julio Iglesias Zamora y, entonces tenía una letra A para reclamar su liberación con la palabra en euskera Askatu”. ¿Cómo?, ¿Que ahora que ETA se despide nos pongamos el lazo azul? No, lo llevamos cuándo y donde lo teníamos que llevar.

Bilbao, 1 de julio de 1997. Fin de los secuestros

Gogoan, por una memoria digna, se creó para recordar, para no olvidar, para “leer antes de pasar página”, para aportar un poco de dignidad al camino que vamos creando sin olvidar lo que se hizo y lo que no se hizo y, si podemos, para corregir ciertas distorsiones de la realidad. Y, también, para continuar esa batalla contra la legitimación de la violencia porque, por desgracia, aún quedan rescoldos.

Pintada hecha la noche del 3 al 4 de marzo de 2018 en un barrio de Vitoria Gasteiz. Dice “Gracias ETA. Hasta la victoria”

Un día como el de hoy, desde aquí queremos agradecer muy sinceramente y de todo corazón a todas las personas que trabajaron por la paz en Euskadi de manera altruista, contra viento y marea, por cambiar aquello que no conseguía cambiar nada ni nadie, esa inercia en la que se había instalado la violencia en Euskal Herria. Esas personas anónimas de convicciones admirables y en condiciones absolutamente adversas hicieron que toda la sociedad viera que matar estaba mal, que no tenía justificación, que causaba unas víctimas que no queríamos ni mirar… Y, poco a poco, fueron cambiando la percepción de la violencia en la gente. No fueron muchos porque el valor y la convicción que exigía esa militancia era muy grande y, en ocasiones, se pagaba con alto precio, pero sí fueron muchos los que sintieron que su conciencia se removía y su percepción de la violencia ya no era igual. Sí, ellos nos cambiaron un poco a todas las personas. Gracias Gesto por la Paz y a otros grupos locales que hicieron un papel similar en su entorno porque sin ellos, nunca habríamos llegado a este día. Se lo debemos.

 

ETA kanpora

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A pesar de compartir con Maixabel Lasa que este comunicado de ETA no debería tener tanto bombo mediático porque solo significa el agur a quien ha causado dolor, muerte, sufrimiento… y nada más que eso y porque el comunicado de despedida poca novedad aporta. Aún así, queremos hacer una pequeña reflexión sobre este comunicado.

Como el comunicado de Aiete, este comunicado viene precedido de unas baladas que vienen sonando desde hace un tiempo tocadas por el Foro Social y los Artesanos por la Paz que han nacido recientemente en Iparralde. No se puede obviar el hecho de que hayan surgido justo, justo cuando terminó la “actividad armada”. Mientras esta existía, no dijeron ni pío. O sí? Y, como en Aiete, Brian Currin vuelve a hacer acto de presencia. Este aditivo pretende ser el hilo de unión entre Aiete y esta representación que tienen preparada para mayo.

Lo más significativo de este comunicado son estas palabras: “nada de todo ello debió producirse jamás o que no debió prolongarse tanto en el tiempo” porque es un reconocimiento de que todo lo que hicieron fue un error.

También podrían ser importantes estas palabras: “Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA“, pero llegan con muchos años de retraso. Las familias de las víctimas, muchas, han sufrido la sádica falta de respeto a sus muertos durante años y años sin ningún tipo de piedad, sin rasgos de humanidad. Muy tarde ya. De hecho, ya no tienen significado real.

Quizás las palabras que más polémica están originando son las referidas al perdón: “A consecuencia de errores o de decisiones erróneas, ETA ha provocado también víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria como fuera de ella. Sabemos que, obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón.” Sin participación directa en el conflicto, sin responsabilidad alguna… Debemos suponer que se refieren a todos los niñ@s asesinad@s aunque fueran hij@s de guardias civiles, a las de la cafetería Rolando de Madrid (1974), a las víctimas de Hipercor (1987), a Margarita González Mansilla (1995), a Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio (2006), a todas las personas asesinadas por pasar por el sitio en el que explotaría la bomba y a todas aquellas que ETA asesinó equivocadamente, tal y como ella misma reconoció.

Nunca se debería publicar este titular

Por desgracia, no reciben el perdón todas aquellas víctimas que sí tenían participación directa en el conflicto y que tenían alguna responsabilidad; esto es, el 98% de las personas asesinadas, según los criterios de la propia ETA. No recibirán el perdón de ETA las familias de ningún guardia civil, ningún policía nacional, ningún militar, ningún político, ningún camarero, ningún camello, ningún drogadicto, ningún periodista, ningún juez, ningún profesor de universidad, ningún empresario, ningún funcionario de prisiones, ningún trabajador de Telefónica o de Iberduero, ningún comprometido pacifista… ningún etarra “arrepentido”.

ETA ha perdido una buena oportunidad, pero… ¿deberíamos esperar algo más de esta organización terrorista?

Sobre el resto del comunicado, es vergonzoso e intolerable el recurrente argumento de ligar su vergonzosa existencia con la guerra civil a través del bombardeo de Gernika, pero… ¿son los únicos que tratan de unir estos dos episodios de violencia?

Como siempre, han decepcinado. ETA desaparecerá para siempre, pero aquí queda la izquierda abertzale que tanto les apoyó. A ver qué hace porque… moverse, se tendrá que mover algún día, no?

Si necesitas leer el comunicado entero, lo puedes ver pulsando aquí.

 

[Y para decir todo esto, no es necesario apuntar que también estamos en contra de la violencia ilegítima de las fuerzas de seguridad o del terrorismo del GAL y demás. ¿Por qué hay tanta gente con complejos, siempre justificándose?]