Somos…

Somos una asociación compuesta por personas preocupadas por la memoria de lo ocurrido en Euskal Herria durante los años en los que el terrorismo protagonizó la vida política y social.

Deseamos trabajar por la elaboración de una memoria digna en la que se reconozca a las víctimas de la cruel e inhumana violencia que aquí se generó y que deslegitime dicha violencia como única vía para construir una convivencia en paz y basada en el respeto de los Derechos Humanos y de la pluralidad existente en esta tierra.

Para ello, nos proponemos:

  1. Fortalecer la deslegitimación de la violencia como instrumento de acción política, con un rechazo absoluto del uso de la violencia. En este sentido, consideramos necesario realizar una revisión crítica del pasado en la que cada cual deberá asumir su responsabilidad sobre lo ocurrido y contribuir al conocimiento de la verdad de lo ocurrido.
  2. Construir una memoria digna y justa sobre lo ocurrido en la sociedad vasca. Para lo que trabajaremos
    • por conocer la verdad de todas las conculcaciones de los Derechos Humanos;
    • por diferenciar el problema de la violencia de los diferentes conflictos políticos partiendo de que el uso de la violencia fue resultado de una decisión deliberada y errónea; esto es, no como una consecuencia de ningún conflicto político;
    • y reivindicaremos la trayectoria de las personas y de los colectivos pacifistas que durante años defendieron con coherencia los derechos humanos, que trabajaron por una sociedad libre y en paz.
  3. Trabajar por el restablecimiento de una convivencia, donde quede claro el triunfo de los principios democráticos basados en los Derechos Humanos y el fracaso de los planteamientos totalitarios.
  4. Exigir que el Estado democrático de derecho sea escrupulosamente cumplidor con sus principios. En relación con actuaciones pasadas manifiestamente ilegítimas, el Estado debe deslegitimarlas manera radical y, en los casos en los que se producen denuncias de ciudadanos en relación a posibles casos de abuso o de mala utilización de la autoridad, el Estado debe actuar con rapidez y firmeza e investigar todas esas denuncias como prueba de que realmente se deslegitiman estas actuaciones.
  5. Defender una política penitenciaria basada en los Derechos Humanos y principios humanitarios que permita el acercamiento de los presos y que favorezca experiencias de reinserción basadas en un sincero efecto regenerador de los victimarios en las que rechacen la utilización pasada de la violencia y reconozcan lo injusto del daño causado a sus víctimas.
  6. Enraizar el valor del pluralismo y el respeto a las diversas identidades e ideologías democráticas porque constituye una garantía para la convivencia en una sociedad plural como la nuestra.